martes, julio 24, 2007

Paloma y la lluvia.

Paloma y la lluvia.



Había una vez, una niña que se llamaba Paloma, ella vivía con sus abuelitos. A Paloma le gustaba mucho los animales, así que ella tenía dos mascotas. Una gata que se llamaba Nieve y un perro que se llamaba Relámpago.

A Paloma le gustaba mucho la lluvia, y permanecía mucho rato viendo caer las gotas de agua en la ventana del living, arrodillada en el sillón. Su gata Nieve era muy blanquita y dormía todo el rato, era muy floja. Su perro se llamaba relámpago, se llamaba así, porque ladraba y saltaba mucho cuando sonaban los fuertes relámpagos, era muy escandaloso.

En esos días lluviosos, el abuelito picaba leña, la ordenaba y encendía el fuego en la chimenea, mientras la abuelita preparaba puras cositas ricas.

El trabajo del abuelo era cuidar sus ovejitas, porque él era pastor, y la abuelita trabajaba con lana. Ella tejía unos lindos chalecos, que eran muy abrigaditos, porque estaban hechos con mucho cariño.

en el invierno, Paloma va al colegio con su paraguas. Ella estudia mucho y es muy buena alumna. Lo que más le gusta es leer. Lee todo el día, lee cuentos y otros libros.





Autora: Evacatalina Andrés Garay Cabrera.

Título: Paloma y la lluvia.

Edad: 5 años.


Blanquita y el invierno.

Blanquita y el invierno.

Había una vez una niñita que se llamaba Blanquita, era tan blanquita como la nieve del invierno.

Ella vivía con su papá que se llamaba Javier, su mamá que se llamaba Francisca y su abuelita Ana. Además, tenía una mascota que era una bella perrita, que se llamaba Lluvia.

A Blanquita, la estación que más le gustaba era el invierno, por eso le puso de nombre Lluvia, a su perrita.

Su papá Javier y su mamá Francisca le propusieron a Blanquita ir de paseo a la nieve, ella aceptó con mucho entusiasmo. Se prepararon todos, con sus ropas y zapatos abrigados, para ir al día siguiente de paseo a la nieve, y Blanquita le preguntó a su papá sí podía llevar a su perrita, el papá le contestó que sí.

Cuando llegó la hora de acostarse, Blanquita estaba tan nerviosa, que no podía dormir porque pensaba mucho en su paseo, ya que era la primera vez que iba a la nieve. Estaba tan ilusionada con este paseo, que soñó toda la noche que jugaba mucho y según en sus sueños había aprendido a esquiar.

Llegó el gran día, Blanquita tomó sus cosas junto a su mascota, y se fueron en auto en dirección a la montaña, a la nieve.

Cuando llegaron quedó maravillada de tanta nieve que había, que se puso a jugar con su perrita, inmediatamente. Ellas corrían de un lado a otro, Blanquita tirándole bolas de nieve a su perrita, y Lluvia corría y corría esquivándolas. Su perrita lluvia era muy juguetona. Si bien hacía un poco de frío pero a ellas dos no les importaba, porque lo estaba pasando muy bien. Toda la familia jugaba con la nieve.

Pronto llegó la hora de almorzar y Blanquita tenía mucha hambre, la mamá le sirvió un rico pollo asado, Blanquita decía “Mmmm que rico…”, y después se tomó un gran baso de leche acompañado con unos ricos calzones rotos, que le había preparado la abuelita Ana. Blanquita descansó un poco, y después continúo jugando, porque quería aprovechar al máximo el día. El papá le sacó muchas fotografías, para que Blanquita se llevara un lindo recuerdo. La mamita Francisca, también disfruta mucho viendo como toda su familia se divertía con la nieve.

Después de tanto jugar, toda la tarde, llegó el momento de volver a casa. Blanquita junto a su perrita Lluvia, se quedaron dormidas e el auto, durante el viaje, porque estaban tan cansadas de tanto correr y saltar. Papá y mamá estaban muy contentos, al ver que ha sido un lindo día para todos.



Autora: María José Garay Cabrera.

Título: Blanquita y el invierno.

Edad: 7 años.