Blanquita y el invierno.
Había una vez una niñita que se llamaba Blanquita, era tan blanquita como la nieve del invierno.
Ella vivía con su papá que se llamaba Javier, su mamá que se llamaba Francisca y su abuelita Ana. Además, tenía una mascota que era una bella perrita, que se llamaba Lluvia.
A Blanquita, la estación que más le gustaba era el invierno, por eso le puso de nombre Lluvia, a su perrita.
Su papá Javier y su mamá Francisca le propusieron a Blanquita ir de paseo a la nieve, ella aceptó con mucho entusiasmo. Se prepararon todos, con sus ropas y zapatos abrigados, para ir al día siguiente de paseo a la nieve, y Blanquita le preguntó a su papá sí podía llevar a su perrita, el papá le contestó que sí.
Cuando llegó la hora de acostarse, Blanquita estaba tan nerviosa, que no podía dormir porque pensaba mucho en su paseo, ya que era la primera vez que iba a la nieve. Estaba tan ilusionada con este paseo, que soñó toda la noche que jugaba mucho y según en sus sueños había aprendido a esquiar.
Llegó el gran día, Blanquita tomó sus cosas junto a su mascota, y se fueron en auto en dirección a la montaña, a la nieve.
Cuando llegaron quedó maravillada de tanta nieve que había, que se puso a jugar con su perrita, inmediatamente. Ellas corrían de un lado a otro, Blanquita tirándole bolas de nieve a su perrita, y Lluvia corría y corría esquivándolas. Su perrita lluvia era muy juguetona. Si bien hacía un poco de frío pero a ellas dos no les importaba, porque lo estaba pasando muy bien. Toda la familia jugaba con la nieve.
Pronto llegó la hora de almorzar y Blanquita tenía mucha hambre, la mamá le sirvió un rico pollo asado, Blanquita decía “Mmmm que rico…”, y después se tomó un gran baso de leche acompañado con unos ricos calzones rotos, que le había preparado la abuelita Ana. Blanquita descansó un poco, y después continúo jugando, porque quería aprovechar al máximo el día. El papá le sacó muchas fotografías, para que Blanquita se llevara un lindo recuerdo. La mamita Francisca, también disfruta mucho viendo como toda su familia se divertía con la nieve.
Después de tanto jugar, toda la tarde, llegó el momento de volver a casa. Blanquita junto a su perrita Lluvia, se quedaron dormidas e el auto, durante el viaje, porque estaban tan cansadas de tanto correr y saltar. Papá y mamá estaban muy contentos, al ver que ha sido un lindo día para todos.
Autora: María José Garay Cabrera.
Título: Blanquita y el invierno.
Edad: 7 años.